Beaterio Trinidad

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Origen e Historia de La Orden Trinitaria

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Origen de los Trinitarios

Detalle de un grabado de 1700, de los monjes fundadores de la Orden de los Trinitarios Calzados, con la versión de las cruces "patadas".

La Orden de la Santísima Trinidad y de la Redención de Cautivos u Orden Trinitaria (Trinitarios) es una familia religiosa fundada por el francés San Juan de Mata(1154-1213), de origen provenzal, con Regla propia, aprobada por Inocencio III el 17 de diciembre de 1198 con la bula Operante divine dispositionis; a la que se unió la praxis de San Félix de Valois (cofundador de la Orden). Es la primera institución oficial en la Iglesia dedicada al servicio de la redención con las manos desarmadas, sin más armadura que la misericordia, y con la única intención de devolver la esperanza a los hermanos en la fe que sufrían bajo el yugo de la cautividad. Con rasgos profundamente evangélicos, Juan de Mata funda un nuevo y original proyecto de vida religiosa en la Iglesia que conecta la Trinidad y la redención de cautivos: la orden es Orden de la Santísima Trinidad y de la redención de cautivos, las casas de la orden son casas de la Santa Trinidad para la redención de los cautivos, y los hermanos de Juan de Mata son hermanos de la Santa Trinidad y de la redención de cautivos. La Regla escrita por Juan de Mata es el principio y fundamento de la Orden Trinitaria. Adaptada a través de ochocientos años por la tradición, y principalmente por el espíritu y la obra del Reformador Juan Bautista de la Concepción, se desarrolla en las Constituciones trinitarias aprobadas por la Santa Sede. La tradición trinitaria considera a san Felix de Valois cofundador de la Orden y compañero de Juan de Mata en el desierto de Cerfroid, en las cercanías de París. En Cerfroid se estableció la primera comunidad trinitaria y se la considera casa madre de toda la Orden. En su origen la orden nació con la intención de liberar a los cristianos que, habiendo sido capturados por los piratas, permanecíanesclavos a lo largo de muchas ciudades costeras del Mediterráneo africano.

Uno de los esclavos cristianos que fue liberado el 19 de septiembre de 1580, gracias al trinitario Fray Juan Gil quien logró reunir los 500 ducados oros exigidos para su libertad, lo fue Miguel de Cervantes Saavedra justo cuando el ilustre escritor ya se encontraba atado con "dos cadenas y un grillo" en una de las galeras de Azán Bajá lista para zarpar rumbo a Constantinopla.

La tremenda importancia histórica de esta Orden, sin alarde de exageración, es que la Orden de los Trinitarios equivalió a la primera versión de la Cruz Roja en tiempos de la Baja Edad Media.

La Cruz Trinitaria

El símbolo de la Orden es la Cruz Trinitaria, que presenta 2 versiones:

- Una primera versión de cruz "patada", cuyos extremos presenta unos ensanches que semejan "patas", con la misma disposición vertical roja solapada a la horizontal azul.

- Una segunda versión de cruz de franjas sencillas, que consiste en una franja roja vertical, superpuesta a otra azul horizontal, ambas del mismo tamaño.

Aunque la segunda versión de la cruz se considera más actualizada por representar a los reformados de la Orden de Trinitarios (los Descalzos), parece ser, según algunas fuentes, que la forma de franjas sencillas era el primer modelo de sus fundadores, a la cual quisieron retornar los reformadores.

Respecto a los colores, existe, no obstante, un tercer color, que pasa desapercibido muchas veces a las fuentes hagiográficas, que es el blanco, como fondo donde se traza la cruz bicolor. Este es el sentido que presentaban los primeros hábitos de la Orden, que se acompañaban de un escapulario de color blanco, que disponía de una abertura para introducir la cabeza y dejaba caer hacia la espalda y hacia el pecho sus extremos; en la parte delantera figuraba la cruz bicolor.

Los tres colores de la cruz, de base provenzal, se ha identificado por algunos autores con los 3 colores de la bandera francesa, como símbolos inconfundibles del país galo; si bien, es evidente, que sería en todo caso al revés.

Pero lo que es indudable es su simbolismo hagiográfico de lo que representan los 3 colores: el blanco (fondo o englobante), el azul (horizontal o yacente) y el rojo (vertical o descendente); colores identificadores de la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, respectivamente, como elementos fundamentales de la Orden. Observando, que las 2 aspas que se cruzan, no se funden en el centro, sino que se solapan entre sí y sobre el fondo, indicador de que las 3 Personas son distintas y se diferencian; pero todas forman un mismo Todo.

Reforma de la Orden de los Trinitarios Descalzos

Convento de los Padres Trinitarios S. XVI. Valdepeñas

La reforma de la Orden Trinitaria fue obra de San Juan Bautista de la Concepción(1561-1613). Nacido en Almodóvar del Campo (C. Real) el 10 de julio de 1561 y fallecido en Córdoba el 14 de febrero de 1613. Fue canonizado por Pablo VI el 25 de mayo de 1975, y propuesto a la Iglesia como un santo de la renovación. En Valdepeñas (Ciudad Real) se establece la primera comunidad de trinitarios descalzos. Con el breve Ad militantes Ecclesiae (1599) el papa Clemente VIII da validez eclesial a la Congregación de los hermanos reformados y descalzos de la Orden de la Santísima Trinidad, instituida para observar con todo su rigor la Regla de san Juan de Mata.

Hoy la única rama de trinitarios existente es la fundada por Juan Bautista de la Concepción, pues los trinitarios calzados desaparecieron en 1897, con el fallecimiento de su último superior general, padre Antonio Martín y Bienes.

Juan Bautista de la Concepción fundó 18 conventos de religiosos y uno de religiosas de clausura. Vivió y transmitió a sus hijos un intenso espíritu de caridad, oración, recogimiento, humildad y penitencia, poniendo especial interés en mantener viva la entrega solidaria a los cautivos y a los pobres. La relación de los trinitarios con la Trinidad, como centro vital y fuente de la caridad que redime, es un tema central en sus vivencias y enseñanzas.

Aunque poco conocido, Juan Bautista de la Concepción está en la constelación de los grandes escritores místicos españoles del siglo de Oro. La Biblioteca de Autores Cristianos (la BAC) ha publicado tres grandes volúmenes de su obra y tiene en prensa el cuarto. Se trata de un autor con una deuda histórica, pues si bien tiene el puesto que se merece en los altares, no se le ha colocado aún en la hornacina del altar de la literatura espiritual que le corresponde.

En la obra literaria de Reformador trinitario se encuentra toda clase de materias espirituales. Su personal vivencia de la unión mística le dicta profundos tratados sobre la unión con Cristo, los dones del Espíritu Santo, la experiencia de la cruz y el conocimiento espiritual Su doctrina espiritual se orienta a la unión personal con Dios Trinidad, presente en lo más profundo del alma. Para él la perfección está en abandonarse al amor transformante de Dios. La santificación del creyente es el proceso de asimilación a Cristo crucificado. Cristo es nuestro ideal, nuestro camino; su cruz, nuestra cruz, es la fragua de la santidad. Juan Bautista de la Concepción es un escritor original y profundo en las ideas, popular y rico en la expresión. Tiene una prosa armoniosa, con largos periodos, tintada de humor, de anécdotas, de ejemplos y referencias al reino vegetal, mineral y animal. Domina y conoce a los santos padres de la Iglesia y la Biblia y es su referencia obligada y constante. Quien se adentra en los surcos de su obra literaria fácilmente descubre una simbiosis de Cervantes y Juan de la Cruz.

Los trinitarios en la actualidad

A partir de la reforma colectiva que supuso para la Iglesia el Concilio Vaticano II, en la Orden Trinitaria se inicia un fuerte proceso de renovación, de búsqueda de la propia identidad, de recuperación del carisma del fundador y de respuesta a los signos y a los retos del último cuarto del siglo XX.

Las nuevas Constituciones, aprobadas por el capítulo general de 1983 y confirmadas por Roma en 1984, recogen y traducen el carisma fundacional, plasmado en la Regla, a la nueva situación histórica y a sus retos, definiendo los elementos esenciales de la identidad trinitaria:

■ la unidad originaria, carismática, de mística trinitaria y servicio de redención y misericordia. La Santísima Trinidad como fuente de la caridad que se traduce en el servicio de la redención y misericordia: "Gloria a la Trinidad y a los cautivos libertad".

■ la vivencia de la Trinidad sintiendo la vocación trinitaria como llamada a ser signos del misterio del Dios cristiano dando testimonio personal y colectivo de que el Dios de Jesús es amor, libertad, comunión, Trinidad, el Dios de los hermanos en cautividad.

■ el servicio de liberación realizado en formas diversas: escuchando las nuevas cautividades desde donde vuelven a oírse los gemidos que llegaron al corazón del fundador.

La Orden Trinitaria, junto con toda la Familia Trinitaria, celebró, del 17 de diciembre de 1998 al 17 de diciembre de 1999, el VIII Centenario de su Fundación (1198-1998) y el IV Centenario de la Reforma (1599-1999). Ochocientos años de historia de un proyecto evangélico propio iniciado en la Iglesia a finales del siglo XII por el francés San Juan de Mata.

En su primera misa Dios le muestra su voluntad: ve a Cristo redentor manteniendo en sus manos a dos cautivos. Dios le quiere dedicado a la obra de la redención de los cautivos: ofrecerá a la Iglesia un carisma evangélico nuevo cuyos elementos esenciales se definen en los términos: Trinidad y Redención. Sus miembros se llamarán "hermanos de la casa de la Trinidad", se dedicarán a las obras de misericordia, y de modo especial al rescate de los cautivos cristianos, a cuyo fin destinarán la tercera parte de todos sus bienes.

En una época de fragor de espadas y de guerras santas, San Juan de la Mata propone una alternativa evangélica diferente, basada en la caridad, en la tolerancia, en la pacífica convivencia y en la solidaridad cristiana. Su obra es muy bien acogida por el Papa Inocencio III y en muy pocos años se extiende por toda Europa. Ahora se cumplen ochocientos años de acción redentora. Una larga historia digan de ser recordada y celebrada, no sólo por los trinitarios, sino también por las trinitarias y el laicado trinitario, pues el proyecto original de Juan de Mata se ha desarrollado a través de la historia dando origen a nuevos institutos religiosos y a nuevas formas del laicado. Todos ellos constituyen la Familia Trinitaria.

Nuestras celebraciones son dobles, pues se cumplen también los cuatrocientos años de la concesión papal del Breve de la Reforma Trinitaria, llevada a cabo por san Juan Bautista de la Concepción (1561-1613). El santo reformador infundió nuevo vigor y espíritu al carisma de Juan de Mata. "Volver al fervor de los principios" fue el fin de la Reforma.

En el ambiente de preparación del Jubileo del año 2000, sacudidos por el fuerte viento del Espíritu que se respira en estas celebraciones centenarias, toda la Familia Trinitaria vuelve su mirada hacia sus orígenes evangélicos y carismáticos. Desde una fidelidad madura, creativa y dinámica a su carisma original, quiere lanzarse con nuevos bríos a cumplir su misión de caridad y redención en favor de las víctimas de persecución, martirio y opresión. Las nuevas esclavitudes interpelan de modo especial a las trinitarias y trinitarios de nuestro tiempo.

En la comunión de un mismo carisma, los miembros de la Familia Trinitaria, desde distintas partes del mundo, proclaman la verdadera libertad para los que carecen de ella, promueven la dignidad de los pobres y oprimidos, acogen a los refugiados, emigrantes y transeúntes, ayudan a los más necesitados, anuncian el evangelio en tierras de misión, son solidarios con los perseguidos a causa de su compromiso con el evangelio y ejercen el ministerio pastoral según la índole propia de su carisma.

Trinitarias y trinitarios, nacidos "para gloria de la Trinidad y la redención de los cautivos", son hoy en la Iglesia y para el mundo testigos del Dios Trinidad y apóstoles de la redención.

La Orden Trinitaria, en la actualidad, está dividida en siete provincias religiosas, tres vicariatos y dos delegaciones, está hoy presente en: Italia, España, Francia, Alemania, Austria, Estados Unidos, Canadá, México, Guatemala, Puerto Rico, Colombia, Brasil, Perú, Bolivia, Chile, Argentina, India, Madagascar, Polonia y Congo

La Familia Trinitaria

La Familia Trinitaria está integrada por los hermanos, las hermanas y los laicos que llevan el nombre de la Trinidad como titular y reconocen como padre a Juan de Mata. Todos participan de su mismo carisma trinitario redentor y prolongan en la historia su misión de: la gloria de la Trinidad y la redención de los cautivos de nuestro tiempo.

Son miembros de la Familia Trinitaria: los religiosos trinitarios, las monjas trinitarias contemplativas, las religiosas trinitarias de Valence (Francia), las hermanas trinitarias de Roma, las religiosas trinitarias de Valencia (España), las hermanas trinitarias de Madrid (Urquijo), las religiosas trinitarias de Mallorca, las madres trinitarias de Sevilla (Beaterio), las oblatas de la Santísima Trinidad (Roma) y el laicado trinitario

 

1.TRINITARIAS CONTEMPLATIVAS CALZADAS

Desde comienzos del S.XII se encuentran en las casas de los trinitarios las llamadas "sorores" dedicadas al culto de la Santísima Trinidad y al cuidado de los enfermos del hospital anejo al convento. El primer convento solo para contemplativas es en Avingaña (Lérida), fundado en 1236.

El deber de la propia santificación, la comunión con Dios Trinidad, el trato de hermanas, la igualdad, el espíritu de diálogo, la corrección evangélica, la solicitud por las hermanas enfermas y por los cautivos, fueron elementos que configuraron nuestra identidad.

 

A finales del siglo XVI, se fundaron los primeros conventos de monjas trinitarias contemplativas calzadas. Unos de los pioneros enLa Mancha, fueron los conventos de San Clemente (Cuenca), en 1588; y el de La Roda (Albacete), en 1598. Para éste último, está ampliamente documentado que su fundador fue D. Esteban Galiano, vecino de la villa de Lezuza, y Presbítero de la Roda, nombrando como primera priora a Dª. Francisca Sánchez, procedente del convento trinitario de San Clemente, junto a un pequeño grupo de religiosas que formaron el claustro inicial. Se sabe además, que a esta fundación, bajo la vocación de San Esteban, su tutor le otorgó prendas, rentas, fondos, y varios censos; una casa de morada, y unas copiosas heredades que el fundador tenía en Oncebreros (finca de 500 almudes, en el actual t.m. de Balazote), y en Valdelara (otros 600 almudes de las actuales pedanías de Valdelaras de Arriba y Valdelaras de Abajo, del t.m. de Lezuza), de donde era oriundo.

En el año 1852, se clausuraba definitivamente el convento de trinitarias de La Roda, marchándose a San clemente las tres religiosas que aún permanecían en él (al lugar de origen, después de más de tres siglos). Así, sobre la base de las normas de la Ley Desamortizadora General de 1836, el convento se dividía en dos partes: una para el poder del Estado, como cuartelillo de la Guardia Civil, y una segunda para el Ayuntamiento, para la instalación de escuelas, en 1858. No obstante, parece ser que la Administración Estatal intentó de nuevo su venta global en libre subasta, ordenando tasación en mayo de 1873, pero el municipio logró al final consolidar toda la propiedad, cuya antigua construcción se conservó a duras penas hasta el siglo XX, cuyo solar es hoy ocupado por el Colegio Público José Antonio.

2.TRINITARIAS CONTEMPLATIVAS DESCALZAS

En 1609, San Juan Bautista de la Concepción, Reformador de la Orden, después de haberse reencontrado personalmente con la Regla Primitiva, con toda la ilusión del que ha encontrado un tesoro, la comenta detenidamente y la aplica a las hermanas calzadas, adaptando a su momento histórico, a partir de los elementos esenciales de la Regla, la figura de la monja trinitaria descalza.

Concretamente en la aplicación del amor a los pobres propone gestos sumamente innovadores y comprometidos con el espíritu de la Regla y sugerentes para aquella época.

De este proyecto surgen en 1612 las trinitarias descalzas.

Algunos años más tarde, 1680, Sor Ángela María de la Concepción renueva el empeño de vivir la Regla Primitiva, y desde el amor y cercanía a la Descalcez se adentra, no sin dificultades, en el espíritu original de San Juan de Mata. Es la fundadora, en El Toboso (Toledo) de la Recolección trinitaria femenina, naciendo así la tercera rama de trinitarias contemplativas.

Secundado las directrices de la Iglesia, emanadas de documentos como el Perfectae Caritatis y Ecclesiae Sanctae, en 1966, un veinte de agosto, desaparecieron los viejos apellidos de las trinitarias contemplativas para renacer con un solo nombre y con una identidad más clara y nítida, una comunión reforzada en el modelo y origen -la Trinidad-, y puesta al servicio de la redención a través de una vida íntegramente contemplativa.


El origen de esta identidad no hubo duda en encontrarlo en San Juan de Mata y en su Regla, pero también se pudo percibir, y se acogió como regalo y don de la Trinidad, la influencia del espíritu renovador de San Juan Bautista de la Concepción y de la Venerable Sor Ángela María de la Concepción.

Comenzamos a llamarnos Trinitarias contemplativas

Actualmente, las trinitarias contemplativas nos encontramos presentes en tres continentes con un total de veinte casas; quince en Europa: todas en España; cuatro en América: Perú, Chile, Guatemala, Ecuador; una en África: Madagascar


Con su vida de oración, alabanza, silencio y sacrificio, unidas diariamente al sacrificio redentor de Cristo, no sólo son alabanza de gloria para la Santísima Trinidad, sino también instrumentos de redención, pues están presentes y actuales en los lugares donde trinitarios y trinitarias trabajan libran por la redención de los hombres. Las trinitarias contemplativas, corazón de la Familia Trinitaria, son en la obra de la redención los brazos en alto que arrancan de la Santísima Trinidad la eficacia de la acción redentora para toda la Familia Trinitaria. Son también un signo luminoso y un reclamo permanente a vivir la dimensión contemplativa, para experimentar el amor de la Trinidad y para oír mejor su voz en el grito de los pobres y de los esclavos de nuestra sociedad.

Actualmente, las Trinitarias Comtemplativas están presentes en cuatro continentes con un total de veintiuna casas: quince en Europa: todas en España, destacando los Conventos de Martos y Andújar en Jaén, Fuensaldaña (Valladolid), El Toboso y Quintanar de la Orden en Toledo, Suesa y Laredo (Cantabria), Burgos, Fuensaldaña (Valladolid), Madrid: cuatro en América: Perú, Chile, Ecuador, Guatemala; una en África: Madagascar y una en la India.

3.TRINITARIAS DE VALENCE

La Congregación de las Hermanas Trinitarias de Valence (Francia), nacidas en 1660, tiene su origen en un grupo de terciarias trinitarias de san Nizier en Forez (Lyon), quienes tomaron como Regla de Vida la regla de las monjas trinitarias reformadas de España, aprobada por Urbano VIII en 1634. Leon XIII aprobaba sus propias constituciones en 1891. La espiritualidad trinitaria une a esta congregación con la Orden Trinitaria mediante vínculos mantenidos a lo largo de tres siglos. Muchas procesiones de esclavos liberados por los trinitarios hicieron un alto en los hospitales de las religiosas. Desde su origen la congregación ha sido hospitalaria y enseñante, con atención especial a los pobres, y, en lo que va de siglo, también misionera.

Están presentes en Francia, Bélgica, España, Inglaterra, Cánada, Irlanda, Italia, Suiza, Gabón, Camerún, Madagascar, Corea del Sur, Filipinas y Colombia.

4.HERMANAS TRINITARIAS DE ROMA

El Instituto de las Hermanas Trinitarias de Roma tiene su origen en 1762. La fundadora, Teresa Cucchiari, nace en Roma donde frecuenta la iglesia de S. Carlino de los trinitarios españoles y forma parte de los laicos de la Orden tercera. Bajo la protección del cardenal Marco A. Colonna, Teresa funda una congregación cuya finalidad es la glorificación de la Santísma Trinidad y la educación de la juventud débil, pobre y marginada. Viven el carisma redentor en la escuela acogiendo a los niños y jóvenes más desfavorecidos; en los institutos educativos asistenciales donde tratan de desarrollar una sólida pastoral familiar; y en las parroquias desarrollando la labor catequética y tomando parte en todos sus gremios.

Realizando su gran labor evangelizadora, educativa y asistencial en Italia, Estados Unidos, Madagascar y Filipinas.

5.TRINITARIAS DE VALENCIA

El Instituto Santísima Trinidad, fundado por Rosa Cuñat, Salvadora Cuñat, Tomasa Balbastro, Ana María Gimeno, y Rosa Campos, nace en 1885 integrado en la Orden Trinitaria e inicia su historia con el deseo de manifestarse al mundo como comunidad que diera mucha gloria a la Trinidad, redimiendo a niños y jóvenes pobres a través de la educación. La gloria de la Trinidad, la comunión fraterna y la caridad redentora dan sentido a la vida de este instituto trinitario.Desde un principio ejercen sus misión liberadora entre los sectores más necesitados: recogen en sus casas a los niños huérfanos, a los que no tienen escuela y a las niñeras que pasan el día en las calles con peligro de perderse; dan catequesis a niños, jóvenes y adultos; acogen a personas mayores que viven solas, etc.

Con casas en España, Austria, y con una fuerte presencia en Latinoamérica, fundamentalmente en Argentina, Bolivia, Colombia, Puerto Rico.

6.HERMANAS TRINITARIAS DE MADRID

Las Hermanas Trinitarias de Madrid, nacidas para ayudar a las jóvenes que se abren camino en la vida y encuentran dificultades para su realización personal, fueron fundadas por Francisco Méndez Casariego y María Ana Allsop en l885. Su misión apostólica, enraizada en la experiencia de Dios Trinidad como fuente de la caridad redentora, comprende la búsqueda, acogida y evangelización de aquellas jóvenes necesitadas de ayuda para preservarse de cualquier peligro y de aquellas que habiendo caído en él, quieren liberarse.Con presencia en España, Italia, México, Argentina y Uruguay.


7.TRINITARIAS DE MALLORCA

Las Religiosas Terciarias Trinitarias de Mallorca nacen en 1810 en Felanitx (Mallorca), fundadas por el trinitario mallorquín padre Miguel Ferrer Bauzá, quien redactó la primera Regla de Vida del instituto, inspirada en la regla de san Juan de Mata.

Ejercen su misión liberadora en: la educación integral de niños y adolescentes a través de escuelas de iniciativa social, la educación en la fe a todos los niveles mediante las catequesis parroquiales, la acogida a la infancia marginada en hogares infantiles y distintas obras sociales, la ayuda a las mujeres participando en organizaciones de países del tercer Mundo.Con presencia en España, Perú y Bolivia

8.TRINITARIAS DE SEVILLA

La Congregación de las religiosas del beaterio de la Santísima Trinidad de Sevilla fue fundada en 1719 por la madre Isabel de la Santísma Trinidad, bajo el impulso del trinitario padre Chacón, para cuidar niñas huérfanas, adoptando la regla de las monjas trinitarias.

Está afiliada a la Orden Trinitaria desde 1879. Actualmente siguen dedicándose a la enseñanza y al cuidado de niñas huérfanas. Sin afán de extenderse se han mantenido en Sevilla (España).

9.OBLATAS DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Las Oblatas de la Santísma Trinidad, fundadas en 1960 por el trinitario padre Luigi Cianfriglia, junto con un grupo de terciarias trinitarias, viven y trabajan según el estilo propio de los institutos seculares. Se comprometen de modo especial en la santificación de los sacedotes y consagrados, procuran que las familias cristianas se renueven a imagen de la Trinidad, promueven la inhabitación de la Trinidad en las almas y participan en las obras de liberación y solidaridad en favor de los cristianos que sufren a causa de su fe. Esta joven congregación está presente en Italia y Madagascar.

10.LAICADO TRINITARIO

Desde sus orígenes, el laicado trinitario está ligado a la vida y al carisma de la Orden Trinitaria. Los laicos participaban en la misión de los religiosos, formaban cofradías que vivían de su espiritualidad y ayudaban en las obras caritativas, principalmente en la redención de cautivos, con sus recursos y participación personal. Los laicos trinitarios, en virtud de su bautismo y como discípulos de Juan de Mata, hacen su experiencia de la Trinidad y del Cristo Redentor junto al pobre, al cautivo y a los marginados del mundo actual, colaborando en las obras de apostolado de las comunidades de trinitarios y trinitarias. La vida e identidad del laicado están reguladas en el Proyecto de Vida del Laicado Trinitario. Los diversos grupos, nacidos en torno a las comunidades trinitarias, se organizan por zonas, regiones y naciones. Están representados en el Consejo Internacional del Laicado Trinitario, compuesto por ocho miembros, delegados de España, Italia, Francia, Estados Unidos, Canadá, América Central, América del Sur y Madagascar

 

Ultima actualización ( Lunes 25 de Enero de 2010 00:08 )  

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